Próximo destino, Santa Elena

“Aquí no hay trabajo, me voy pa’ la frontera chamo” frase que escuchamos de la boca de un caletero warao del municipio Tucupita, que se estaba preparando para emprender el viaje hasta Santa Elena de Uairen, estado Bolívar.

La falta de empleo, en este caso específico la desaparición de las gandolas de carga que frecuentemente llegaban a la capital deltana, ha obligado a la mayoría de los cargadores a migrar hacia la frontera con Brasil.

Gran parte de los jóvenes waraos que vive en comunidades recién creadas en la capital deltana son desempleados, y el único modo de subsistencia  es a través de las caletas. Se dedican a descargar productos como harina, arroz, azúcar y cemento, que traen las gandolas a Tucupita.

Sin embargo últimamente, por la misma situación de crisis que atraviesa Venezuela no llegan casi gandolas,  por eso para muchos la alternativa es viajar hasta Santa Elena de Uairen, en el estado Bolivar, donde según ellos llega gran cantidad de gandolas que necesitan mano de obra para descargar.

Los jóvenes waraos cada día se enfrentan a condiciones más adversas para acceder a fuentes de empleo estables, algunos de estos caleteros nos contaron que pasan hasta dos días sin comer.

A pesar de la implementación de mecanismos para atender en materia alimentaria a las comunidades por parte del gobierno, las políticas públicas para atacar el desempleo entre los jóvenes brillan por su ausencia.

La historia de falta de acceso a fuentes de empleo digno para los pueblos indígenas es de vieja data, pero la realidad social y económica actual ha obligado a cientos de waraos a aceptar empleos, incluso en el marco de la ilegalidad, situación que contraviene por completo lo establecido en el artículo 119 de la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas que establece que “no laborarán en condiciones denigrantes a su dignidad humana y a su identidad cultural ni estarán sujetos a sistemas de contratación coercitiva o cualquier forma de servidumbre, incluida la servidumbre por deuda”.

Kape Kape alza su voz para que sea respetado el derecho al trabajo para los pueblos y comunidades indígenas, con fuentes de empleo derivados de alternativas, enfoques y políticas eficientes que no sólo den mayor visibilidad a los pueblos indígenas, sino que atiendan favorablemente sus particularidades, preocupaciones, necesidades y aspiraciones.


La Asociación Kapé Kapé ha orientado su trabajo de campo en la identificación y abordaje de las necesidades más urgentes de los pueblos indígenas Venezolanos. Necesitamos tu ayuda, considera hacer un donativo, con ello contribuirás a la ampliación de nuestra organización.

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