El cierre del caño Manamo alteró la vida de 22 mil waraos en Delta Amacuro

La obra de ingeniería ejecutada en la década de los sesenta como la propuesta de saneamiento ambiental y de desarrollo para la región sur oriental del país, produjo graves modificaciones naturales y humanas.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial Hidrográfica que se celebra cada 21 de junio, diferentes organizaciones sociales, investigadores y activistas en pro de la defensa del medio ambiente alzan su voz para una mayor conciencia y cuidado de los ríos y la red hidrográfica en el planeta.

El Cierre del Caño Manamo, a 56 años de su ejecución, no deja de ser una referencia de ingeniería que provocó y provoca grandes alteraciones ecológicas que afectan directamente a más de 22 mil indígenas waraos de la zona, según la Fundación la Salle.

Un reporte reciente de la Salle señala que los “waraos sufren problemas de salud, de alimentación y de contaminación del Delta del Orinoco”. Estudios de la zona detallan que 22 mil miembros de la etnia viven en precarias condiciones sanitarias y 95% de ellos padecen desnutrición y parasitosis.

Además, Fundación La Salle destaca que en estas comunidades no hay tratamiento del agua, ni servicios sanitarios. En la zona tampoco se cuenta con dispensarios médicos, lo cual ha provocado la reaparición de la tuberculosis.

Al respecto, el investigador J.R Rodríguez Moreno, en su análisis sobre la situación ambiental del estado Delta Amacuro y efectos causados por la implantación de un Programa de Desarrollo Industrial, asegura que el cierre del caño Manamo modificó drásticamente las riberas y arrasó extensas zonas de manglares y ante la ausencia de presión de la corriente del rio Manamo sobre la corriente marina permitió que la cuña salina penetrara profundamente al Delta hasta a la altura de Tucupita.

Rodríguez Moreno, en su investigación asegura que el Cierre del Caño Manamo convirtió al bajo Delta en un sistema minimizado, privándolo de manglares, reduciendo la diversidad de ambientes y sus más ricos hábitats: la zona de alimentación, cría, refugio de la fauna acuática, propias del Delta. De acuerdo a los moradores “el rio amaneció con una alfombra de peces muertos por millones”.

Según estudios de instituciones científicas, aseguran que han muerto al menos 5.000 habitantes del sector, junto a comunidades indígenas ante las consecuencias de la obra de ingeniería más emblemática en los últimos 50 años. Según reportes de Yánez Méndez, “toda la fauna del Manamo experimentó un cambio súbito de salinidad, convirtiendo al rio en un medio acuático mortal e incapaz de soportar vida”

En su reporte, Rodríguez Moreno señala que el cierre del caño Manamo marcó el inicio forzado de migración del warao de su entorno Delta, estableciéndose en un proceso acelerado de desplazamiento y éxodo hacia los centros urbanos de todo el país, privándolo así de su sustento básico y condenando al warao como un sujeto altamente dependiente, convirtiendo a la sociedad profundamente desigual e injusta


La Asociación Kapé Kapé ha orientado su trabajo de campo en la identificación y abordaje de las necesidades más urgentes de los pueblos indígenas Venezolanos. Necesitamos tu ayuda, considera hacer un donativo, con ello contribuirás a la ampliación de nuestra organización.

Releated