Aún se desconoce paradero de la hermana del niño deltano asesinado por la Guardia Costera de Trinidad

La población del estado Delta Amacuro no sale de su asombro y del dolor que le embarga ante la desgracia ocurrida en la madrugada del pasado 7 de febrero en las aguas fronterizas de Trinidad y Tobago.

Esa madrugada, la Guardia Costera de la isla le disparó a una embarcación venezolana donde viajaban 20 migrantes del estado Delta Amacuro hacia las costas del país caribeño.

Un familiar del niño de un año,  Yaelvis Sarabia, fallecido cuando lo alcanzó una de estas balas, relató que los efectivos militares accionaron fusiles “no le dispararon con pistola, sino con fusil, allí es donde impacta a la mamá y al pequeño que se encontraba entre sus brazos” sostiene el familiar que pidió reservar su identidad por presentar problemas de documentos legales en la isla.

“Una vez avistado por la Guardia Costera, el motorista, en una acción desesperada gira la embarcación hacia la frontera de Venezuela con la intención de regresar al país”.

“Allí es donde ocurrió la desgracia, los efectivos accionaron armas de guerra y dispararon a mansalva a la embarcación alcanzando a la madre y al niño que falleció al instante”.

Familiares del niño deltano asesinado por la Guardia costera de Trinidad exigen justicia

Asimismo, asegura que nunca hubo la intención de embestir a la embarcación oficial “en ningún momento la embarcación de los migrantes quiso chocar a la Costera, más bien giraron en dirección contraria tratando de huir de la presencia y retornar a las aguas de Venezuela” aseguró.

Familiares y conocidos tomaron las calles del centro de la ciudad de Tucupita para manifestar su rechazo a la justificación del gobierno trinitario, en la figura de su primer ministro, al afirmar que la acción está dentro de los estándares internacionales y que los costeros actuaron apegados a las leyes y en defensa propia.

Aún se desconoce el paradero de los demás migrantes que cayeron en las manos de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, entre ellos, está una niña de dos años, hermana del niño asesinado.

Zoilo Sarabia, tío de la madre de los dos niños, Darielvis Sarabia, asegura que los familiares se encuentran consternados y hace un llamado al gobierno venezolano a establecer mejoras y profundas relaciones diplomáticas ante el vacío de apoyo consular que afecta actualmente al menos a 30.000 deltanos venezolanos que huyen del hambre, de la falta de empleo y en busca de oportunidades hasta la isla.


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