Guardianes territoriales indígenas denuncias intrusión de grupos armados y de minería ilegal en sus comunidades

Denaida Álvarez es una joven de 23 años, indígena uwuttoja (piaroa) del municipio Autana, específicamente de Caño Guama y es la única mujer de los Guardianes Territoriales Indígenas del municipio Autana.

Denaida contó que nunca se ha sentido discriminada en esta organización que forma parte de la coordinación de la Organización Indígena del Pueblo Uwottuja del Sipapo, OIPUS.

“Tenemos la misma lucha, la misma carga, el mismo sentir”, dijo sobre este grupo que se conformó a raíz de la explotación minera que se está desarrollando impunemente en su sector, más específicamente en el Alto Guayapo.

“Nuestra visión ha sido a raíz de lo que nuestros ancestros, nuestros padres, preservar y cuidar nuestro territorio, esos has sido tres elementos en los que nos enfocamos, además de recibir talleres, formación. Nosotros somos del Sipapo, en el Guayapo, tenemos también nuestro conuco, un caserío, donde nosotros vamos para comer pescado”.

Su abuelo es uno de los productores de la zona que se ha recibido amenazas de los grupos armados que hacen vida en la zona. “A mi abuelo desde hace más de un año lo están amenazando, él tenía la esperanza que consiguiéramos a alguien a alguna institución nacional o internacional para exportar su producción”.

Los productores agrícolas del Sipapo y otras comunidades indígenas hacen lo posible por mover sus mercancías hasta Colombia, porque en Venezuela le compran a un precio demasiado bajo, que no le permitía poder cubrir sus gastos.

Señala que mucha gente ha abandonado la comunidad para irse a las minas, al principio, fueron muchos guardianes territoriales, pero como no veían resultados, muchos cesaron su lucha.

La Guardia Territorial del municipio Autana tiene 4 puestos: Caño Guama, Caño Grulla, Caño Uña y Pendare de Sipapo.

Un bastón hecho de madera es la única herramienta de defensa con la que cuenta este grupo de voluntarios que entre sus funciones tiene el resguardo, vigilancia y protección de su territorio.

En el reglamento de los guardianes territoriales está establecido que todos los materiales destinados a la minería que pasen por los puntos de control, deben ser destruidos, esto aplica incluso para maquinarias y combustible, pero no tienen la autoridad para hacer cumplir esta disposición.

Denaida dice que en muchas ocasiones le dan un acta de compromiso a las personas que llevan minería o materiales para ejercerla, pero si la persona no quiere hacer caso, no lo hace.

“Me duele el alma cada día porque esa lucha no ha terminado, sino ha empezado, las personas han renunciado a su existencia, a su cultura, ya no son como antes, pareciera que están en su mundo de fantasía, porque sabemos en sí que el piaroa no nació, ni creció comiendo mineral, al contrario, la misma tierra ha dado de sus frutos para que nosotros crezcamos en ese ambiente sano”.

Desde 2012, no indígenas comenzaron a llegar a la zona a explorar posibles zonas mineras y a desarrollar la actividad, y ya en 2013 los grupos armados se instalaron y han ido ganando cada vez más terreno.

“Con los indígenas que han adoptado la minería, no hay manera de hablar, porque ellos recurren a la violencia, si les dicen que tienen que dejar de trabajar la minería ilegal, ellos se excusan diciendo que lo hacen por necesidad. Andan armados con machetes, escopetas y en grupos. Bajan el rio con cuatro o cinco embarcaciones, para intimidar a los guardianes”

Los indígenas que practican la minería, venden el oro extraído en las poblaciones colombianas de Carlos Lata o Nariño, donde aprovechan para conseguir combustible, alimentos y demás materiales para ser llevados a la mina.

Denaida quiso aprovechar para exhortar a las instituciones públicas a que les presten el apoyo que necesitan para cumplir con el derecho a resguardo que está establecido en la Carta Magna.

“La Constitución dice que tenemos derecho al resguardo, y que el Estado se encargar de proteger y cuidar el territorio. Queremos que cumplan su trabajo, como debe ser (…) es triste y lamentable que en dos años no ha habido resultados, si de verdad nos quieren ayudar a los pueblos indígenas del Amazonas, que esa ayuda sea real, porque lo que nosotros defendemos es la vida de ellos también”.

NOTAS RELACIONADAS

Indígenas Uwottuja de Amazonas activaron su guardia territorial

“La minería es sinónimo de muerte y destrucción de la vida”


La Asociación Kapé Kapé ha orientado su trabajo de campo en la identificación y abordaje de las necesidades más urgentes de los pueblos indígenas Venezolanos. Necesitamos tu ayuda, considera hacer un donativo, con ello contribuirás a la ampliación de nuestra organización.

Releated